El trabajo en alturas se sirve de un sinnúmero de máquinas para llegar a lugares de difícil acceso, completar su cometido y garantizar excelentes condiciones de seguridad tanto para trabajadores como para equipos e instalaciones. Dentro de las herramientas más versátiles que se encuentran en la industria están los brazos articulados eléctricos o elevadores de pluma articulada.

Son aparatos especialmente hechos para alcanzar superficies o hacer labores que de otra manera serían imposibles ya que su trabajo no es solo ayudar al operario a conseguir grandes elevaciones, sino entregarle un soporte estable en el que él y sus herramientas cuenten con el espacio conveniente para maniobrar con toda suficiencia.

Los brazos articulados eléctricos modernos se caracterizan por ser de bajo peso, tener un consumo de combustible casi inexistente, no emitir gases a la atmósfera, tener un funcionamiento silencioso y una enorme eficiencia eléctrica que mantiene la carga de las baterías por más tiempo; lo que los hace ideales para las obras en interiores. De igual forma, cuentan con unos controles suaves y precisos que ofrecen posicionamiento exacto y estable de la cesta para evitar choques contra determinadas estructuras como techos, redes o tuberías.

De ahí que el excelente comportamiento en lugares estrechos o congestionados sea una más de las fortalezas de los brazos articulados eléctricos. La mayoría están dotados de un chasis compacto que les permite el ingreso a cualquier locación y dada su capacidad de hacer giros cerrados se desenvuelven perfectamente en pasillos y áreas reducidas tales como hangares, bodegas, teatros, escenarios bajo techo, etc. Además los equipos actuales están en la facultad de afrontar con total competencia el reto que implica la operación en terrenos irregulares y pendientes gracias a sistemas como la tracción independiente en las cuatro ruedas que mejora el control de tracción.

Sin exagerar, los brazos articulados eléctricos son un formidable aliado para alcanzar las cuotas de productividad trazadas y cumplir los calendarios de tiempo propuestos en cualquier trabajo en alturas en sitios pequeños y construcciones intrincadas, ya que sus cualidades de trabajo continuo, confiabilidad y adaptabilidad nunca se quedan cortas.